Cansadas: síndrome de la mujer climatérica

Me encantó escuchar a Nuria Varela, en una conferencia que dio en Granada el pasado mes de noviembre. Acababa de publicar un libro titulado “Cansadas” que leeré próximamente, pues para mí es una maestra teórica feminista que ha hecho mucho para que las no iniciadas empecemos a tener alguna noción más congruente que las camisetas de Zara. Su “feminismo para principiantes” es excelente para abrir boca y situarse.
Estamos cansadas, es cierto…

Me gustaría aportar mi reflexión sobre este fenómeno que se da en las mujeres maduras, desde un punto de vista fisiológico, que puede complementar la aportación teórica y ayudar, en parte, a poner remedio ante ese cansancio generalizado que las mujeres maduras arrastramos…

Es crucial para ello recuperar el equilibrio en un sistema glandular absolutamente vital para cualquiera y en particular para nosotras las climatéricas o menopáusicas. Así que vamos de primeras a intentar entender qué está pasando “por dentro”.

Hablemos pues, del eje hipotálamo hipófisis adrenal. (HHA)

El hipotálamo es una región de nuestro sistema nervioso central que interpreta la información que llega del exterior y responde activando o desactivando las respuestas a situaciones de alerta.
Cuando detecta alerta, peligro, segrega un tipo de hormonas (corticotrofina), que a su vez activa la hipófisis, otra glándula de nuestro cerebro que, en respuesta a la señal de alarma del hipotálamo, segrega adrenocorticotrofina, responsable de “despertar” las glándulas suprarrenales, encargadas de dar respuestas a las situaciones de peligro, segregando cortisol y adrenalina. Esto va a su vez a despertar el sistema nervioso simpático ( el “lado masculino” del sistema nervioso central, el de la acción, del movimiento) y también al sistema inmunitario.
Hasta ahora todo bien, pero…
Cuando el circuito es activado una y otra vez, una y otra vez, acaba fallando y cuando este eje o circuito se deteriora, surge el síndrome de fatiga crónica.

He podido constatar que este es un síndrome que se repite en muchas de nosotras: llegamos a nuestro climaterio agotadas, muchas hablamos de lo cansadas que estamos…
Lo primero que debemos tener claro es que esto no es algo psicológico, no te culpes, ni pienses que estás “deprimida”: es una enfermedad orgánica, debida a la repetición de un patrón de respuesta hormonal que he descrito brevemente, sin entrar en demasiados detalles científicos. Esto, si quieres lo puedes investigar más a fondo por ti misma…

Por un lado está nuestro cuerpo, nuestro sistema glandular y sus respuestas automáticas:
Por otro lado está el mundo en el que vivimos, hoy las mujeres occidentales. La gran mayoría de nosotras vivimos vidas de super woman, no hay otra si quieres cumplir con todos tus deseos, así de dificil lo tenemos. Esta sociedad nos impulsa a tener que demostrar que “podemos con todo”: podemos con nuestra carrera profesional, podemos con nuestra familia, podemos con los problemas de los demás, podemos estar aquí, podemos estar allá, podemos soportar situaciones que se apilan una encima de otras, como una torre de ladrillos en precario equilibrio, y con esa sensación de que “no estamos llegando”… Estamos, a nivel cerebral, en constante alerta, haciendo malabarismos, pasando miedo sin saberlo…, recreando una y otra vez este circuito hormonal anteriormente descrito, de peligro constante, hasta que nada se sostiene… Nos sentimos agotadas, porque hemos agotado al eje HHA: ya no responde sanamente, el hipotálamo ha entrado en un peligroso loop, no deja de mandar señales de peligro y al final del circuito que se retroalimenta constantemente, las glándulas suprarenales están literalmente agotándose… El riñón en Medicina China es como la batería interna, la esencia que traemos.
Si empiezas a notar o ya tienes: cansancio crónico (te cuesta llevar lo cotidiano), debilidad muscular (te pesan los brazos, las piernas), si te cuesta concentrarte, tienes pérdidas de memoria absurdas, migrañas, molestias en las articulaciones, falta de apetito sexual, y eres más propensa que antes a enfermedades, si una y otra vez te nombras cansada, quizás debas empezar a tomarte en serio la gran necesidad que tienes de “parar el carro”…

Os dejo este audio mientras pruebas esta receta:
Frota, calienta tus manos y conecta con su poder de sanación, creételo, así es…Colócalas sobre tus riñones y siente el calor penetrar.puedes estar de pie y mecerte o bailar suavemente ( a mí me gusta así) También puedes estar tumbada, o de rodilas en posición fetal.
Visualiza esa zona como un cielo azul noche, iluminado por millones de estrellas y lleva el aire que respiras hacia ahí, en vez de hinchar tu tripa, hincha tus riñones… y date estos minutos de paz…
Recarga la pila, mujer valiosa…

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